TERESA
Teresa, quien para salvaguardar su identidad por el
temor a las amenazas ha decidido cambiar su nombre, es uno de esos casos de
acoso cibernético. Tiene 13 años y estudia el segundo año de secundaria.
En Facebook una compañera suya ha comentado una foto
en la que aparece. La ha difamado al decir que se ha involucrado sexualmente
con un maestro. La chica agresora ha utilizado las palabras más vulgares para
hacer la falsa acusación.
Durante casi un año Teresa ha tenido que aguantar
ese acoso en el patio de la escuela, pero también en la red. Su madre, a quien
ella confió el problema, ha sido el apoyo de la niña. La señora le aconsejó no
hacer caso de esos insultos. Un maestro también fue su confidente. Con ello se
logró hacer pública la situación y que las agresiones bajaran de intensidad.
Los compañeros de la adolescente incluso se disculparon.
Hace apenas dos semanas que a Teresa, la
adolescente de 13 años, la dejaron de molestar, pero sólo en Facebook, pues el
patio de la escuela hoy sigue siendo para ella el espacio donde su agresora, de
la misma edad que ella, la empuja, se mofa de ella y la insulta.
LUCINA JIMÉNEZ
A la antropóloga Lucina Jiménez, directora general
del Consorcio Internacional Arte y Escuela, le correspondió atender el
conflicto entre las chicas que subieron el video de su compañera cuando se
encontraba en el baño:
Hubo un
trabajo interno al interior de la escuela: se generó una discusión abierta
sobre el tema y lo que implica ser mujer, el proceso de crecimiento en la
adolescencia y sobre qué es ser diferente.
No hubo un castigo, sino la elaboración de un
trabajo de investigación sobre sus actitudes negativas contra la otra chica, y
las consecuencias que sus hechos pudieron traer. Hubo una reflexión pública
cuando expusieron ante su grupo los resultados de su tarea.
Dentro del proceso de reintegración se formó un
club para invitar a diferentes niñas para dar pláticas de lo que significa ser
diferente. Éste fue un caso que se resolvió a tiempo. Muchos otros parecieran
no tener una conclusión tersa e incluso llegan a la catástrofe personal.
WWW.CONTRAELBULLYNG.COM.MX
Tyler Clementi era un joven de 18 años, alumno de
la Universidad de Rutgers, en Nueva Jersey, Estados Unidos, fue grabado por
Dharun Ravi, su compañero de cuarto, cuando mantenía un encuentro sexual con
otro chico en la habitación que compartían. Ravi había activado la cámara de su
computadora y transmitió a través de videochat en vivo la cita de Clementi.
Clementi se enteró de la burla y escribió un
mensaje en la red social Facebook: “Salto del puente George Washington. Lo
siento”. Su cuerpo apareció cinco días después, arrastrado por el río Hudson.
Tyler Clementi se suicidó. El único procedimiento
que se pudo seguir entonces fue el arresto de Ravi y de una amiga suya que lo
auxilió, por violación de la intimidad a través de la emisión de imágenes de
video.
El trágico caso del joven estadounidense ha
reabierto la discusión en diversos países del mundo sobre un fenómeno que, en
lugar de disminuir, aumenta sigilosamente.
LA
JAULA.NET
Lajaula.net, es otro de esos espacios en el que
jóvenes de escuelas públicas y privadas de todos los niveles académicos y de
varios estados de la República Mexicana, pueden escribir chismes. La constante
es encontrar mensajes de burla, difamación o insulto hacia otras personas,
amparados frecuentemente en el anonimato.
“Es una morsa humana y con sus aretotes parece
estrella porno barata. Se cree sexy pero parece que le encanta la mota y la
cocaína”. “Es gay, me contaron de que se salió de una película de terror, qué
mariconsote y luego te anda acosando sexualmente que pinche joto”, Los
adolescentes son víctimas
“No te tengo
miedo, tarada, esa es la razón x la que me atreví a poner mi nombre. Eres una
loca por bajarme a mi novio pero ya volvió conmigo y me aclaró que tú eres la
arrastrada que lo buscó, así que, qué sientes ahora, envidia o coraje. Quiero
que sepas que me das asco. Así que muérete de envidia, ok. Y no te creas la muy
popular porque en verdad eres una cualquiera sin amigas, así que muérete, nos
harías un gran favor”, se puede leer lajaula.net en un mensaje compartido y
comentado por alumnos de secundaria.
Las consecuencias de la violencia verbal habían
llegado a tal gravedad que el servidor de lajaiula.net tuvo que salir de México
e instalarse en otro país para poder continuar con ese espacio abierto. Esta
página, creada por dos jóvenes mexicanos en el año 2000, desde el principio
estuvo dirigida a estudiantes. La web sin embargo ha generado un constante
debate sobre la censura de mensajes ofensivos y los límites de la libertad de
expresión en este país.
Los defensores y asiduos a la página dicen que ésta
simplemente refleja la realidad juvenil, mientras que instituciones educativas
la califican como ofensiva para las organizaciones e integrantes de las mismas,
incluyendo, por supuesto, al alumnado.
GUILLERMINA GONZÁLEZ
Neuropsicóloga
La persona acosada es afectada de manera profunda,
pues existe siempre un estrés por miedo y amenaza. Entonces se hace presente
una sensación de inseguridad y de estar siempre vigilada; una característica
compartida de las víctimas que las hace blanco de ataques es que tienen, de
manera frecuente , una cualidad destacable.
ALBERTO NAVA
Especialista en delitos cibernéticos del Instituto
Nacional de Ciencias Penales
En México, así como en otros países del mundo, no
existe una norma precisa que reglamente el espacio virtual. Pese a ello, en el
país se cuenta con leyes que pueden aplicarse para sancionar la difamación, la
violación a la intimidad, la extorsión, la pornografía y otros delitos que
pudieran cometerse en la red.
Sólo cuando un mayor de edad participa en el
bullying, puede considerarse que es un delito. Si se presenta entre menores de
18 años existirá una responsabilidad civil e incluso una sanción administrativa
que tendrá que ser asumida por los tutores o padres de familia, quienes
legalmente son los responsables del comportamiento de los hijos.
Los delitos se encuadran en el marco legal con el
que se cuenta, lo que hace falta es el conocimiento de la existencia de estas
leyes y una cultura de la denuncia para que así el sistema pueda aplicarse,
pues con las normas que hasta hoy se cuenta se puede limitar este tipo de
agresiones.
Por ejemplo, si una persona es sujeta de burla por
ser diferente, ya sea por apariencia, preferencia sexual, creencias religiosas,
podría aplicarse la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación
publicada en el Diario Oficial de la Federación en 2003.
Casos en los que se invade la intimidad pueden ser
atendidos por la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de
los Particulares, publicada apenas en julio de este año, que sanciona el uso
indebido y sin consentimiento de la información.
Las víctimas pueden denunciarlo ante la Policía
Cibernética, dependiente de la Policía Federal Preventiva. Ésta, con las
pruebas de la agresión electrónica, pueden perseguir el delito bajo el código
penal existente. Lo cierto es que la institución patrulla la red para combatir
de manera especial la pornografía infantil y el hacking para fraudes y robos
bancarios.
ERICK FERNÁNDEZ
Profesor de la Universidad Iberoamericana (UIA).
El ciberbullying se incrementa no sólo a nivel
individual, sino también en las llamadas redes antisociales o de odio, como el
Enemybook, I fuking hate you o Myfrienemies.
En estos espacios los jóvenes y las personas de
cualquier parte del mundo se ven discriminados, disminuidos y afectados
emocionalmente frente a lo que se publica en la red, que lo que puede ser una
simple broma se puede convertir en una dificultad de salud individual o grupal
en escolares.
MIRIAM GUTIÉRREZ
Directora general de la Asociación Psicoanalítica
de Orientación Lacaniana, c
En el mundo de los jóvenes las agresiones son
importantes; por ejemplo, cuando se le deja de hablar a un compañero o cuando
hay burlas. Son acontecimientos importantes que no deben ser minimizados por
los adultos.
De manera especial se deben atender los casos
vulnerables que generan excesiva angustia en el chico, pues se podría llegar al
suicido cuando, por ejemplo, las redes familiares no están funcionando como
soporte de situaciones conflictivas que suceden en la escuela.
Es cierto que siempre ha existido el acoso,
hostigamiento o bullying en las escuelas, pero la aparición de internet ha
dejado un segundo flanco abierto para la agresión de los estudiantes y su
consecuente atención.
El ciberacoso es sólo el resultado de la agresión
que ya se experimenta de manera cultural en México. Ello provoca que no se dimensione el nivel de violencia que
puede surgir a través de un posteo.